sábado, 14 de marzo de 2009

Alejandra
El mas extraño pedofilico. Con trece años de edad, podria decirse, inocencia pura. Yo descarado y vago cargaba con diecisiete, aunque poco me lo crean, sin perversion llegue a fijarme en ella. Era en gran parte seca (refiriendome a su personalida) para conmigo poco expresiba, como si sospechase de lo que en mi mente pasaba, yo me hacia el loco, y poco a poco me le acercaba mas. Solia colaborarle en cualquier favor que me pidiese, asi fuese tarea de dificil ejecutacion, pero creia q con esos pequeños pasos lograria ir haciendome mi espacio dentro del de ella. Acambio de todo eso, solia ganarme algun agradecimeinto o un "Tan lindo", con eso me dejaba medio tonto, y ella totalmente ignorante de la capacidad que ya tenia para dominarme. Poco a poco fui haciendo merito, pero ella no dejaba de verme como un desconocido, en eso era muy madura, se prevenia bn y me mantenia ralla, para mi era algo fatal. Pero la verdad era que todo eso era lo que me encantaba, verle tan brusca e indiferente, con esas caracterisiticas parecia ya una mujer, maldicion era tan dificil de llegarle, yo solo queria que me diera un momento, que me tomara
confianza, poderla ver en su explendor como se desemvolvia y semostraba en maxima expresion. Eso me atormentaba, al igual que verla en su uniforme colegial, andar con una mirada de fastidio y repulsion cuando pasaba por la calle, era en esos momentos cuando me hubiese gustado a haberle tomado y decirle todo de una buena vez, no lo hacia, sabia que su expresion no cambiaria, incluso tenderia ha hacerce mas pronunciada, y ella ya tendria razon perfcta para mandarme a la basura de una vez por todas. Yo solo rogaba, por obtener un si de su parte, y planeaba bn como obtenerlo, para asi dar mi siguiente paso. Es jarto toda esa maraña de la conquista, pero ella me habia cautivado, sin quererlo, entonces debia yo sin razon alguna, someterme a todo ese desvelo.

sábado, 7 de marzo de 2009

Adios

2da Parte


Notaba ya algunos cambios, no solo la pequeña esfera de su estomago, si no tambien su aura, ahora era tan suave. Sus senos, ya no se veian como el objento sexual de exitacion varonil, si no como tiernos simbolos de una mujer casi que pura y sacra. Ahora, sin perversion, se me hacia tan atractiva. Lo bello, era que apesar de su estado continuaba siendo muy jugetona, como lo habia sido desde que la conoci, ese dia en que praticaba en pantaloneta demasiado corta para una niña de sexto grado en la clase de educacion fisica, cuando el clima de nubes oscuras no era el mejor, pero ella se habia atrevido ha hablarme a mi, cuando en yo estaba ya en octavo y me encontraba capando clase por primera vez. Miraba aun sonriente y picarona, continuaba sacando su pequeña lenguecita, con la que habia saboreado los helados de vainilla que yo le compraba a la salida; me saludo medio sorprendida de verme, yo estaba igual, noto en mis ojos la intencion de hablar sobre su estado, pero yo no queria ser imprudente, ella siendo mas audaz tomo mi mano y la llevo hasta su vientre, yo se y recuerdo perfectamente que nada ahi dentro se habia movido, pero ella solo por darme importancia dijo que lo habia hecho, que se habia expresado en alta alegria, que ella tambn la sentia. Esta vez no quizo acostarse en el pasto, si no que dimos un paseo por todo el sector, con nostalgia, pero siempre sonriente, a cada lugar le asignaba su buen recuerdo...

domingo, 1 de marzo de 2009

Falsedad
Yo no le qeria, para mi eso era casi q imposible, y me sentia culpable, no podia decirle, no qeria destrozarle. Yo era un sinico, desd el primer dia, el dia q le pedi ser mi pareja, no senti nada, lo unico q medio exprimente fue una exitancion cuando vi su rostro enfrentandome en el momento del si; no fue mas, no alcazo siqiera al mas ligero orgasmo. Y justamente habia sido ese el dia en q me habia presentado a una de sus amigas, q amablemente se habia ofrecido acompañarme hasta el bus, pues este pasaba frente a su residencia. Habiamos charlado todo el recorrido, y la otra chica inocente, de q por mi parte, todo el compromiso habia qdado invalido. La amiga era suave, linda, agradable y fragil, esa fragilidad q tanto aprecio yo en una mujer. No dijimos nada importante durante todo el rato, nada mas q hablar de las cosas comunes y poco traginosas, pero en ese momento solo pensaba, en la manera para llegar mas adelante a ir mas alla con ella, hacer algo q ella apreciara, algo q le hiciese mirar hacia mi asi fuese solo de forma momentanea. Claro no podia ser muy directo, de cierta manera le debia respeto por aqllo no de no llevar mas de diez minutos de conocerla,... ah claro y a la otra, esa otra q ya empezaba a tormentarme. Y entonces cuando pensaba en verla, pasaba por mi mente la idea de verme mas bn con su amiga, ella si levantaba mis anhelos, y me parecia tanto, q para mi ella ya habia estado, y yo la habia ignorado, era algo estupido, recien la conocia, pero entonces recordaba lo mucho q me fastidiaban las
actitudes, de la q decia amarte al cien, habia algo q aunq no llegaba a repugnarme, si me masacraba cualqier agrado o instinto de atracion, qizas su figura o su gangosidad, el ser una fofa niña mimada, algo tan pauperrimo para una mujer de sus edad. Eran esos los pensamientos q me impulsaban pues, a fantasiar con su delicada y tierna amiga.